Archivo de la categoría: Cuentos

El Granjero Bondadoso

cuentos cortos granjero bondadoso

Había una vez hace mucho tiempo en un país azotado por la guerra, un anciano Rey, el cual fue sacado por sus fieles del castillo a escondidas, teniendo que huir a pie y sin escolta para no levantar sospechas. Caminó y caminó por días, hasta que sus pies no podían dar un paso más, se encontraba cansado y hambriento, pero a los lejos alcanzaba a ver una granja solitaria, lastimosamente estaba en el país enemigo.

Pero su avanzada edad le impedía continuar hasta las afueras de ese lugar, por lo que no tuvo más remedio que solicitar en esa granja asilo. Lucia andrajoso y sucio por la larga travesía y aun así el granjero le brindó todo lo que necesitaba con buenas maneras. Compartió con él su humilde cena, y después le proporcionó un baño y ropa limpia, además de una confortable habitación para pasar la noche. Sigue leyendo

El pegaso de Vacaras

El pegaso de VacarasSon pocas las leyendas cortas españolas que guardan alguna relación con la mitología griega. De acuerdo con narraciones antiguas andaluzas, se sabe que en la zona en donde se encuentra el Pico Veleta (cabe mencionar que esta es la cuarta formación montañosa más grande de toda España), con cierta regularidad se reunían encantadores y hechiceros, los cuales practicaban rituales extraños.

Tal y como puedes imaginártelo, la gente común le temía muchísimo a esos hechiceros, lo cual ni siquiera intentaban acercarse a esa ubicación. Sin embargo, un muchachito que se dedicaba a cuidar ovejas, desafortunadamente extravió su rebaño y corrió en todas direcciones a buscarlo.

Su suerte lo condujo a una laguna que estaba muy próxima a ese lugar. Sus aguas mansas, puras y cristalinas lo dejaron atónito. Se quedó un rato observando tan bello paisaje, hasta que oyó que unos hombres se acercaban sigilosamente. Se ocultó detrás de unos árboles y se puso a ver cuál era el motivo de la plática.

Ambos individuos estaban vestidos con túnicas y el mayor de ellos traía entre sus manos un libro muy grande y de apariencia antigua. Se pararon a la orilla de la laguna y el más joven sacó de entre sus ropajes una gran red.

– Depositadla sobre el agua con cuidado y esperemos. Dijo el hombre mayor.

– Lo que usted ordene maestro. Respondió el discípulo.

No pasó mucho tiempo para que la red estuviera completamente llena. Luego de eso, fue arrastrada lentamente hasta la orilla.

El pastorcillo se tallaba una y otra vez los ojos, pues no podía creer lo que estaba viendo. Se trataba de un caballo con alas de color ébano.

– Esto no es lo que venimos a buscar. Devuélvelo ahora mismo. Gritó el hombre del libro.

Repitieron una vez más el procedimiento y de nuevo libertaron al animal, ya que era de características similares al anterior.

A pesar de sus dos anteriores fracasos, decidieron intentarlo una última vez. En esta ocasión el animal atrapado en la red era un pegaso blanco como la nieve.

El hechicero volteo a ver a su pupilo y le dijo:

– Sujétalo bien, pues lo llevaremos a casa.

Por fortuna varias personas creyeron la historia del pastor, sino fuese de ese modo, ahora no podría reseñártela.

El Reino de Cristal

cuentos reino de cristal

Hace mucho tiempo, en un lejano reino, vivía una Bruja fingiendo ser algo más. Fue desterrada por el Rey al saber la verdad y ella para vengarse convirtió su reino en cristal esperando que el viento se encargara de destruirlo al soplar. Pero el Hada de la Bondad, que solía volar por esos rumbos, intervino, metiendo todo en una pequeña esfera también de cristal, llevándola después a un reino aun más lejano, como regalo para un Príncipe recién llegado al mundo.

Los años pasaron y la Bruja dejó de buscarlo, estaba muy bien guardado en la habitación del Príncipe que ahora era un niño inquieto. Había pasado toda su vida viendo aquel pequeño reino, observando cada detalle, notó lo que nadie, y es que una tenue luz carmesí salía por la ventana de la torre más lejana en el diminuto Castillo. Sigue leyendo

Piel de asno


Érase una vez… un Rey que tratando de cumplir la promesa hecha a su Reina en el lecho de muerte, de casarse solamente con alguien mejor a ella, puso los ojos es su propia hija.

Después de que el Rey superara la pruebas que la joven puso como impedimento. Su Madrina, el Hada de las Lilas, la vistió con una piel de asno, y escaparon del Palacio. Llegó a una granja; donde fue tomada como sirvienta y enviada a un gallinero en lo profundo del callejón. Era ahí donde oculta de todos se vestía con sus ropas de Princesa, así la vio un día el Príncipe haciendo una inspección de sus propiedades, y se enamoró perdidamente de ella. Aunque sufrió desconcierto cuando sus servidores le dijeron que ahí solo vivía Piel de Asno, una sirvienta renegrida y repugnante.

Al volver a su castillo cayó enfermo y para curarse pidió a su madre que Piel de Asno le hiciera una torta, atendiendo aquella orden la chica se encerró, y vestida como toda una princesa preparó la torta tan apetecida. Mientras trabajaba, un anillo cayó dentro de la masa y se mezcló a ella. El Príncipe devoró la torta y encontró la fina joya. Sigue leyendo

Una hoja del cielo

cuentos hoja del cielo

A gran altura, en el aire, volaba un ángel que llevaba en la mano una flor del jardín del Paraíso, y al darle un beso, de sus labios cayó una minúscula hojita, que, al tocar el suelo, en medio del bosque, dio nacimiento a una nueva planta, entre las muchas que crecían en el lugar. Ninguna quería reconocerla, y se burlaban de ella

Vino entonces el profesor de Botánica. Examinó la planta, la probó, pero no figuraba en su manual; no logró clasificarla. Se burlaron de ella nuevamente las plantas vecinas. Sigue leyendo

La media cobija

cuentos cortos media cobija

Un día que la familia Pérez compartía su hora de comida, llamaron a la puerta, el Padre atendió el llamado, pero de inmediato volvió a la mesa, su esposa le pregunto: -¿Quién era amor?-,¡Nadie!- respondió el hombre enérgicamente y con cierto tono de enojo. La puerta sonó de nuevo y aventó el bocado al plato. Viendo esta reacción su esposa fue a abrir la puerta, se encontró con un anciano, con las ropas sucias y desgastadas, lucia muy demacrado. Sigue leyendo

El viento y las malas lenguas

cuentos cortos viento y las malas lenguas

Existió hace mucho tiempo, un lugar donde la gente no hacía otra cosa más que criticar al semejante, en algunas ocasiones abandonaban sus deberes para reunirse a hablar a espaldas de los demás. Aquella costumbre causaba que todos vivieran con enfado y desconfianza. Cierto día un habitante cansado de tal actitud, buscó solución al asunto.

Así que se dirigió al bosque a hablar con la madre naturaleza para contarle sobre las gentes con las que estaba viviendo, tan sabia como ella es, le dio un buen consejo –Ve y habla con el viento- le dijo –pues el transporta las palabras a los oídos…-. Sigue leyendo

El Mago Merlín

cuentos cortos merlin

Hace muchos años, cuando los reinos de Inglaterra batallaban entre sí, un niño llamado Arturo fue entregado al mago Merlín para que lo educara. El mago lo llevó al castillo de un noble, quien, tenía un hijo de corta edad llamado Kay. Merlín enseñó a Arturo ciencias y ciertas fórmulas mágicas.

Los años fueron pasando y el entonces rey Uther murió sin que nadie le conociera descendencia. Los nobles acudieron a Merlín para encontrar al sucesor. El mago hizo aparecer sobre una roca una espada clavada a un yunque de hierro, con una leyenda que decía:

-Esta es la espada Excalibur. Quien consiga sacarla de este yunque, será rey de Inglaterra- Sigue leyendo

Prohibido pasar

Prohibido pasar

El parque que estaba atrás de la casa de Eliseo era enorme, más que un jardín grande lleno de árboles y fuentes parecía un bosque. Le gustaba ir todas las tardes a jugar fútbol en una de las canchas de cemento que había allí.

Sus papás no tenían ninguna objeción de llevarlo, siempre y cuando él se comprometiera a terminar sus deberes antes del salir a jugar. Lo besaban ahí y pasaban a recogerlo un par de horas después.

No les preocupaba que algo le fuera a pasar, ya que las canchas estaban enrejadas y vigiladas por agentes de la municipalidad. Un día mientras aguardaba que sus amiguitos ultimaran algunos detalles para que así diera comienzo el acostumbrado encuentro futbolero vespertino, unas luces lo distrajeron por completo.

– Hernán, ya viste ¡son chispas de colores! Comento Eliseo.

– No, vente Eli vamos a jugar.

– ¡Espérate! Quiero verlas de cerca.

Eliseo esperó pacientemente hasta que el policía encargado de aquella cancha se distrajera con algo, para salir disparado como un cañón y así ver a dónde lo conducían las lucecillas.

Parecía que nadie más en todo el parque se daba cuenta de lo que estaba ocurriendo. Eliseo no perdía de vista a aquel objeto fulgurante. De repente, la luz se detuvo en lo alto de una rama y ahí fue donde el niño tuvo oportunidad de apreciar con más detenimiento esa criatura de la naturaleza.

– ¡Eres una mariposa! Dijo.

cuentos

Abrió su mochila y de su interior sacó un frasco vacío de vidrio que había llevado con parte de su almuerzo a la escuela y se dispuso a atraparla.

La criatura entonces comenzó a mover sus alas cada vez más rápido y elevarse más y más. No obstante, como ya estaba obscureciendo, era fácil seguir la estela de luz que iba dejando a su paso.

El niño la persiguió por todas partes hasta que llegaron a una zona en donde se hallaba una cerca con la leyenda “Prohibido pasar” por supuesto, la mariposa omitió la advertencia se resguardó en aquel sitio.

Eliseo se asomó por entre los tablones y quedó maravillado. Aquello era como un santuario dedicado a las flores, había de todos tamaños y colores, el césped se rendía ante las distintas tonalidades del arco iris. El niño golpeo una de las tablas hasta que la rompió y así consiguió entrar.

La criatura estaba posada sobre una rosa roja y Eliseo aprovechó un descuido para atraparla en su frasco. No bien lo había cerrado, comenzó a escuchar ruidos provenientes de su interior.

Cuentos infantiles

Se acercó el recipiente a su oído derecho y pudo escuchar claramente una voz que decía:

– Por favor Eliseo sácame de aquí. No quiero utilizar mis poderes para liberarme, ya que te podrías asustar.

– Ay sí, ay si poderes. Las mariposas no tienen ningún poder. Es más, ni siquiera hablan.

– Es que yo no soy una mariposa, soy un hada. Me llamo Shaylee.

– ¿Shaylee? He escuchado ese nombre en alguno de los cuentos de hadas de mi hermana.

– Bueno Eliseo, ahora que ya sabes que somos criaturas de verdad, te pido que guardes el secreto. ¿De acuerdo?

Esa promesa la mantuve hasta el día de hoy, fecha en la que comparto esta bella historia contigo.

Te dejamas esta página si lo que quieres es encontrar leyendas de terror reales

El Perico mentiroso

cuentos cortos pericoEl Perico Ruperto, trabajaba en un circo, su acto principal era imitar los sonidos de otros animales, sabía ladrar como perro, relinchar como caballo y silbar como serpiente. Un día cuando toda la caravana viajaba, acamparon momentáneamente en medio del bosque, y el distraído perico se quedó dormido en la rama de un árbol, cuando despertó todos se habían ido.

 Aunque estaba muy asustado, era astuto y de inmediato ideó un plan para sobrevivir, vio un par de ardillas que cargaban nueces, se puso detrás de ellas y silbó como serpiente diciendo:

-Desde hoy, yo gobierno en este lugar, ofrézcame tributo y se libraran de mi mordida, no intenten voltear porque soy tan rápida que inyecto mi veneno en un parpadeo- Sigue leyendo