Cuento del ratón de los dientes

Cuento del ratón de los dientes

El ratón de los dientes es un personaje que se caracteriza por dejar una moneda (o varias dependiendo de la situación) a cambio de una pieza dental de leche. Los niños deben dejar su diente bajo la almohada para cerrar el trato. Ojo, esta premisa no se trata de ningún cuento infantil, sino de algo que de verdad sucede.

Por cierto, vale la pena destacar que no cuenta cuando el niño intencionalmente provoca la caída de sus piezas dentales. Ahora sí, vayamos al cuento infantil que les tengo preparado.

Había una vez un pequeño ratoncito de nombre Pelusa quien estaba ansioso de ingresar a la compañía de RAT Inc. cuyas siglas quieren decir Roedores Autorizados Tomadientes. Dado el gran aumento de la población, el ratón de los dientes se vio en la necesidad de formar una empresa trasnacional que le permitiera asignar a un sucesor por país.

Pelusa fue el alumno que obtuvo la mayor puntuación en las prácticas de ingreso. Por ello, creía que pronto recibiría la llamada para unirse al equipo, cosa que sucedió a los pocos meses de haber salido de la Universidad.

– Ratón Pelusa tiene que presentarse mañana a las 10:00 a.m. en el cuadrante 895 de la calle Roquefort. El motivo de la cita es que el gerente de personal quiere hacerle una entrevista, con el fin de poder conversar con usted acerca de sus pretensiones salariales. Dijo la voz que se encontraba del otro lado de la línea.

– ¿Quiere decir que ya fui aceptado?

– Afirmativo. Usted ya es parte de RAT Inc. solamente faltan ultimar algunos detalles.

Pelusa llegó puntual y al terminar la entrevista, le fue entregada una lista en donde se detallaban los domicilios de los niños a los que tenía que visitar.

Su primer mes fue un calvario, tuvo varios reportes puesto que no llegaba a tiempo a las casas de los infantes. Aunque a medida que fueron transcurriendo los días, Pelusa se asentó y actualmente es subdirector del área de América del Sur.

La reflexión que nos deja este pequeño cuento es que nunca hay que dejar de luchar, pues esa es la única manera de materializar los logros que tengamos en mente.

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