Cuento la cigüeña desorientada

Cuento la cigüeña desorientada

Cada vez que voy a casa de mi hermana, mi sobrina me pide que le relate un cuento para dormir. Hace poco le conté la historia de Clarisa, una cigüeña que tenía como único anhelo el convertirse en la mejor repartidora de bebés del mundo.

Sin embargo, el primer problema al que se tuvo que enfrentar fue que ella al haber nacido en Latinoamérica, no sabía hablar francés y como sabes, todas las cigüeñas que se dedican a esa encomiable labor, deben conocer a la perfección “el idioma del amor”. Más que nada porque a veces necesitan saber un cuento para dormir y así evitar que los pequeños lloren durante el vuelo.

Se inscribió en un curso en línea de nivel básico, y luego de bastantes sesiones logró obtener su certificado. Después mandó su solicitud a la embajada francesa y allí le dijeron que debía esperar a que su pasaporte fuera enviado a su domicilio.

Felizmente vio que el documento que esperaba con ansias llegó. Como había estudiado la mejor ruta para llegar a la central de las cigüeñas, arribó fácilmente a su destino. En cuanto la vieron los evaluadores, notaron que Clarisa tenía una gran disposición y diligencia a la hora de seguir instrucciones.

Pasó los exámenes rutinarios y su supervisor le dio su primera misión. Debía llegar a una pequeña niña a la ciudad de Sydney. La cigüeña envolvió a la criatura en un pañal de tela rosa y sujetó el nudo del preciado paquete con su pico.

Memorizó la ruta y se dispuso a emprender el vuelo. No obstante, dos horas después de haber partido se desorientó y cambió de dirección hacia el continente africano. Sus superiores se dieron cuenta de su error y la contactaron por radio indicándole el camino a seguir.

Esta equivocación por poco le cuesta el despido. Por ello, la joven Clarisa pidió otra oportunidad argumentando que jamás volvería a repetirse una situación semejante. La solución de la astuta cigüeña fue colocarse en el cuello, un sistema de navegación portátil.

Ahora va y viene sin retrasos. De hecho acaba de recibir un premio por puntualidad.

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