El Perico mentiroso

cuentos cortos pericoEl Perico Ruperto, trabajaba en un circo, su acto principal era imitar los sonidos de otros animales, sabía ladrar como perro, relinchar como caballo y silbar como serpiente. Un día cuando toda la caravana viajaba, acamparon momentáneamente en medio del bosque, y el distraído perico se quedó dormido en la rama de un árbol, cuando despertó todos se habían ido.

 Aunque estaba muy asustado, era astuto y de inmediato ideó un plan para sobrevivir, vio un par de ardillas que cargaban nueces, se puso detrás de ellas y silbó como serpiente diciendo:

-Desde hoy, yo gobierno en este lugar, ofrézcame tributo y se libraran de mi mordida, no intenten voltear porque soy tan rápida que inyecto mi veneno en un parpadeo-

 Obtuvo así la comida de ese día y de muchos otros, pues las ardillas corrieron rápidamente la voz, y todos los animales temían a la serpiente, pues era tan veloz que nadie la había visto jamás.

 Hasta que un día, apareció por ahí una cabra, de esas que tienen fama de ser muy locas, y al escuchar las amenazas del perico echo a reír.

-Serpientes veloces a mí, no hay hasta hoy alguna que no haya pisoteado con mis agiles pezuñas, ven aquí que te muestro-

 Todos los demás animales temblaban y sentían pena por la pobre cabra, pero a pesar de las burlas que le lanzaba a la serpiente esta no la dañaba, y al cabo de un rato, todos los animales se unieron a la cabra, para burlarse de la serpiente que mucho hablaba pero no podía hacer nada.

Los días felices del Perico terminaron, no habría más comida gratis, había mentido tanto, que cuando llegó el momento de cumplir sus amenazas, simplemente no pudo llevarlas a cabo.

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