La blanca gaviota y el travieso sol

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Erase una bella gaviota que seguía al Sol al salir por el Oriente para alejarse de casa y volvía siguiéndolo también, al ponerse por el Occidente. Pero el Sol le jugó una broma y no se puso por el Occidente, sino por el Sur. La pobre gaviota se perdió entre las montañas.

Ahí se topó con una ardilla, quien le recomendó acudir con Don Juan Lechuza en el árbol más grande del bosque. Así la gaviota subió volando a lo más alto y ascendió al pico del árbol que se veía más, pero el señor sabio Don Juan Lechuza, no respondía a sus llamados. Entonces un pájaro carpintero le dijo: -Este árbol parece el más alto, porque está ubicado en una loma. El árbol más alto es el más viejo y duro, yo puedo decirte que el más duro es el Sr. Roble, que está en la base de la montaña, pegado a la ladera del río-

La gaviota, agradeció al carpintero y se dirigió hacia el Sr. Roble. Al llegar, inmediatamente empezó a buscar al señor sabio, pero el árbol era gigantesco y no lo hallaba. Entonces el gavilán le dijo: -Al sabio no le gusta la luz; debes buscarlo en las zonas más oscuras del árbol –

Así lo hizo la gaviota y por fin encontró a Don Juan Lechuza. Le dijo que estaba perdida y necesitaba su ayuda. El señor Lechuza y la gaviota analizaron la solución: -El hogar de la gaviota es el mar, toda esa agua viene de la lluvia, pero también de los ríos, el agua de los ríos viene de las montañas, entonces se puede llegar al mar siguiendo un rio…el rio más grande-

La gaviota voló siguiendo el rio, hasta dar con el mar. Después fue a casa muy contenta porque había aprendido cómo regresar. Ya no necesitaba al Sol para que la guiara, ella solamente con sus conocimientos podría encontrar todos los caminos.


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