Rapunzel

cuentos infantiles rapunzel

Había una vez un hombre que tomó unas manzanas del jardín de la Bruja. Pero ella lo descubrió. El hombre explicó que tuvo que hacerlo para salvar la vida a su esposa embarazada. Entonces la Bruja lo dejó llevarse las manzanas a cambio del hijo que su esposa esperaba. El hombre estaba tan aterrorizado que aceptó. Cuando su esposa dio a luz una pequeña niña, la Bruja se la llevó. Al cumplir doce años, la Bruja la encerró en una torre que no tenía escaleras ni puertas, sólo una pequeña ventana en lo alto. Cada vez que la Bruja quería subir, se paraba bajo la ventana y gritaba: -¡Rapunzel, lanza tu trenza!-. El cabello de la joven llegaba hasta el piso. Entonces la Bruja trepaba por la trenza y se subía hasta la ventana.

Un día un Príncipe, pasó por la torre y escuchó cantar a Rapunzel. Como no pudo subir, regresaba a diario para escucharla. Un día, vio como la Bruja subía, y al día siguiente al oscurecer, el Príncipe llamó: -¡Rapunzel!, lanza tu trenza-. Cuando subió, Rapunzel se asustó, pero él le dijo gentilmente que su dulce melodía le había robado el corazón. Y le preguntó si le gustaría ser su esposa a lo cual accedió de inmediato porque estaba deseosa de salir del dominio de esa mala Bruja.

Cuando la Bruja supo del Príncipe, decidió cortar todo el cabello de Rapunzel, abandonándola en un lugar lejano para que viviera en soledad. Después esperó al Príncipe en la torre y lo dejó ciego. Vagó durante muchos años en el bosque hasta que un día por casualidad llegó al solitario lugar donde vivía Rapunzel. Al escuchar la melodiosa voz, se dirigió hacia ella. Rapunzel lo abrazó tiernamente y lloró. Sus lágrimas cayeron sobre los ojos del príncipe ciego y de inmediato recuperó la vista.

Entonces, los dos se casaron y vivieron muy felices.

Hermanos Grimm


2 pensamientos en “Rapunzel

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *