Una Pieza de Pan

cuentos panHubo una vez un par de hermanos, que trabajaban muy duro en una panadería. Tenían un jefe muy mal encarado, al cual parecía molestarle todo.

Uno de los muchachos pasó un día por un callejón, donde vivía un mendigo, entre periódicos y cajas de cartón, lo vio buscando comida entre la basura y de inmediato pensó que no haría mal a nadie si tomaba un pan para llevarlo al desamparado.

Al siguiente día, puso en práctica su plan, después de terminadas sus labores, tomó un pan y lo escondió entre su ropa. Cuando se lo entregó al mendigo, este lo recibió con el mayor de los gustos y agradeció al joven casi con lágrimas en los ojos, de inmediato llamó a uno de sus compañeros y partió el pan en dos para compartirlo.

Pensando lo fácil que había sido y que vio otra persona más en el callejón, el siguiente día el joven tomó dos panes, y al siguiente tres por si tenían un invitado y así lo hizo durante muchos días hasta que al final del mes, hicieron falta dos sacos de harina y los ingresos estaban por debajo de lo acostumbrado. Su hermano que estaba enterado de lo que hacía le sugirió que no dijera nada, pues podrían perder su trabajo y lo necesitaban demasiado. El joven tenía miedo, pero aun así, decidió decir la verdad.

En cuanto dijo que los suministros no alcanzaron porque él había tomado panes a diario, su jefe lo reprendió fuertemente, anticipando que perdería el trabajo, pero cuando el chico continuó platicando lo sucedido el jefe sonrió y dijo: -Para eso hacemos panes, para alimentar a la gente-.

Desde aquel día llegaron a un acuerdo, el jefe compraba dos sacos de harina más y el chico elaboraba los panes sin esperar más paga que la satisfacción de alimentar una boca mas, después salían juntos a regalarlos en ese y muchos callejones mas.


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